Identidad y diáspora: El teatro de Pedro R. Monge Rafuls

Portada-Pedro MongeEl de Pedro R. Monge Rafuls aparece entre los pocos nombres de cubanos que poseen idéntico significado en las dos orillas constitutivas de nuestra historia reciente. Tanto en Cuba como en Estados Unidos, se sabe que Monge es dramaturgo, gestor cultural, crítico de arte… hombre de teatro.

Salió del archipiélago en 1961, con apenas 18 años de edad. En realidad más que a Cuba, entonces dejó atrás a Placetas, un pueblito ubicado en la zona central del país, en la provincia de Villa Clara, donde Pedro había nacido y donde vio nacer también sus dudas sobre el futuro, sus sueños. La primera partida lo llevó a Miami. Allí vivió un año. Después se fue a Honduras. Hasta que en 1963 se instaló en Medellín, Colombia. Pero el peregrinar no había terminado. Cuando se mudó a Chicago, Estados Unidos, sin saberlo, estaba ya muy cerca de su destino final: Nueva York.

En todo su trayecto, da igual si fuera por el sur, norte, este, oeste, Pedro llevó a cuestas su curiosidad por el arte. (El arte que alivia los sentidos, que da sentidos). Ya en Illinois “cofundó el Círculo Teatral de Chicago, el primer grupo teatral de esta zona que monta y representa obras en español”. Una historia muy larga que quiere reconstruir ahora el libro Identidad y diáspora: El teatro de Pedro R. Monge Rafuls, coordinado y editado por Elena M. Martínez y Francisco Soto, e impreso bajo el sello de Aduana Vieja Editorial (Valencia, 2014).

Pero más que historizar la vida de Monge, el volumen pretende “ofrecer una diversidad de perspectivas que motive a otras y otros investigadores a continuar el estudio” de su obra y del teatro cubano en los Estados Unidos. Comprenden bien Martínez y Soto que el principal valor del desempeño del dramaturgo no ha sido solo su elevada producción escritural, también ese aporte como mentor, que ha alcanzado academias y espacios creativos de varios países de América Latina, como Colombia, Honduras, República Dominicana y, afortunadamente, Cuba.

“La dramaturgia surgió en mí como una atracción en los Estados Unidos, sobre todo después de ver muchas obras en Brodway y Off Brodway. De pronto me vi escribiendo porque deseaba decir algo con las aspiración de verlo vivo en el escenario”, declara Monge en una extensa entrevista que cierra el libro, y por la cual ya vale la pena acercarse a Identidad y diáspora.

En 1977, viviendo en Nueva York, Monge fundó el Ollantay Theater Ensemble, que en pocos años se convirtió en vórtice de divulgación de la obra de jóvenes artistas latinos en la ciudad. No solo de dramaturgos o directores de teatro, sino de jóvenes artistas, que hallaron en Ollantay una guía ante la carencia de ese tipo de espacios. El centro no ha dejado de crecer desde entonces, siempre a favor de la naturalización de los vínculos entre los emigrados y sus orígenes culturales.

Para acercarse a este viaje continuo que ha sido la vida del dramaturgo, componen Identidad y diáspora veinticuatro ensayos y comentarios de críticos y escritores, en su mayoría profesores de academias estadounidenses. Entre estos sobresale “El discurso de la sexualidad: las opciones de eros en Otra historia”, firmado por Matías Montes Huidobro, otro de los más reconocidos dramaturgos cubanos de la diáspora.

A éste se suman textos de José A. Escarpenter, Jorge Febles y Yara González Montes, quienes durante años han contribuido a la visibilización del arte que los latinos producen en Estados Unidos. Los acercamientos de más jóvenes creadores e investigadores a la obra de Monge, así como las traducciones de ensayos originalmente escritos en alemán e inglés, aportan valor extra.

Conforman el libro además varias páginas de testimonio gráfico, y una extensa relación bibliográfica, que recoge tanto las obras publicadas, como inéditas, ensayos y otros textos de Monge. Esta división en particular es muy útil porque pone énfasis en las variadas facetas del trabajo del autor. Aunque debemos estar alertas, Pedro trabaja a diario y es muy probable que esta sistematización ya ha haya quedado desactualizada.

Es la relación entre patria, diáspora y arte en la obra de Monge uno de los ejes alrededor de los que fluye el contenido del volumen. Los ensayos son el plato fuerte. Aunque su calidad es dispar, todos aportan perspectivas auténticas, ya sea cuando sus autores se concentran en el análisis de una sola obra o cuando abarcan una determinada zona de la creación del dramaturgo.

10485530_10152582331254880_8560797958439046776_nEntre las piezas más estudiadas se hallan Noche de ronda, ganadora del Kennedy Center’s Very Special Arts Award en 1991, y Nadie se va del todo, escrita ese mismo año. Ambas trascienden en realidad la historia del exilio cubano. En Noche de ronda es más evidente: se retrata el impacto del SIDA en la comunidad latina gay de los Estados Unidos.

Desde la década de 1980 hasta la fecha, Monge ha escrito más de veinticinco piezas teatrales. Éstas comparten temáticas como la memoria, las tensiones políticas, la historia familiar como metáfora de la historia nacional, los conceptos de nación, migración, ciudadanía. Todas están transversalizadas por una representación natural y desprejuiciada de la sexualidad y el homoerotismo, elementos en los que enfatizan Martínez y Soto desde su “Introducción”.

Gracias a Identidad y diáspora también es posible rastrear la llegada de la obra del dramaturgo a Cuba. La “Bibliografía”, por ejemplo, da cuenta de cómo en febrero de 2013 se produjo, en la Sala Teatro Adolfo Llauradó, de La Habana, una lectura de la pieza Las vidas del gato, bajo la dirección de David Camps. El mismo apartado señala la inclusión, un año antes, de Nadie se va del todo, en el volumen III de la antología Dramaturgia de la Revolución (1959-2008). 30 obras en 50 años, al cuidado de Omar Valiño y Ernesto Fundora (Casa Editorial Tablas-Alarcos).

Identidad y diáspora: el teatro de Pedro R. Monge Rafuls es sobre todo un homenaje al valor de los autores latinos en Estados Unidos que depositan toda la carga y autenticidad de su experiencia como migrantes en la escritura en español, a riesgo de ser ignorados por el mercado anglosajón. Es también un homenaje a uno de los autores cuya obra habrá que revisitar siempre cuando se escriba sobre teatro cubano.

(De izda. a drcha.) El escritor José Triana, el director de teatro Alberto Sarraín, el editor Ernesto Fundora y Pedro R. Monge Rafuls, cubanos que trabajan a favor del teatro latino en Estados Unidos.
(De izda. a drcha.) El escritor José Triana, el director de teatro Alberto Sarraín, el editor Ernesto Fundora y Pedro R. Monge Rafuls, cubanos que trabajan a favor del teatro latino en Estados Unidos.

Matias Montes Huidobro, Pedro Monge y Abelardo Estorino ;
De izquierda a derecha, los dramaturgos cubanos Matías Montes Huidobro, Antón Arrufat, Pedro Monge y el fallecido Abelardo Estorino, acompañados de Gloria Waldman.

Publicado por Dainerys Machado

Nací en La Habana, en el cada vez más lejano año de 1986. En el 2009 me gradué de periodismo. Ejercí y viví la profesión durante años, hasta que un día me decidí a estudiar literatura. En agosto de 2014 comencé una nueva carrera, una nueva profesión, una nueva vida. Pero cargué siempre con mis libros de Virgilio Piñera y su “maldita circunstancia del agua por todas partes”. Soy cubana.

2 comentarios sobre “Identidad y diáspora: El teatro de Pedro R. Monge Rafuls

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