Las palabras de El Escriba, una historia personal*

Cubierta a colores-Las palabras de El Escriba
Las palabras de El Escriba. Artículos publicados en Revolución y Lunes de Revolución, de Virgilio Piñera. (Comp. y pról. Ernesto Fundora y Dainerys Machado.)

Las palabras de El Escriba. Artículos publicados en Revolución y Lunes de Revolución por Virgilio Piñera, cuenta desde sus fragmentos la historia de Cuba entre 1959 y 1961. Cuenta las preocupaciones, impulsos, inseguridades y certezas del escritor en tiempos de mucha incertidumbre personal, cuando veía acercarse su medio siglo de vida, en medio de una sostenida inestabilidad económica. Cuenta, en parte también, la historia del periodismo, la crítica, y el teatro cubano de esos años. Pero Las palabras de El Escriba de alguna manera cuenta además la historia de Ernesto Fundora y mía en estos últimos tiempos.

Sin que lo supiéramos, el libro nació a principios de 2009, cuando Omar Valiño nos presentó en la antigua casona de La Habana Vieja que servía como sede a la Editorial Tablas-Alarcos. El pequeño equipo —del que años después formé parte— tenía reunión de trabajo en tiempos que auguraban cambios. Creo que gracias a las incertidumbres de aquellas fechas, Ernesto y yo conversamos muy poco.

Pero Virgilio, con el misticismo que nos gusta reconocerle a sus investigadores, tenía un plan para nosotros. Unos meses después del primer encuentro, en octubre de 2009, Norge Espinosa nos invitó a Ernesto y a mí a la sede nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, a un panel de jóvenes investigadores, en homenaje al treinta aniversario de la muerte de Piñera. Fue entonces que descubrimos que cada uno admiraba y podría complementar el trabajo del otro. La empatía —piñeriana, teatral e inexplicable como todas las auténticas empatías—floreció a primera vista y ha resultado a la larga más efectiva que cualquier amor.

Es imposible relatar aquí cada secreto, tristeza y alegría intercambiados entre largas horas de chat y conversaciones telefónicas. Porque convertimos en entrañable amistad nuestros diálogos. Primero llegó la invitación de Ernesto para que yo colaborara con el apéndice final del primer teatro verdaderamente completo de Piñera, aún en preparación en la editorial Tablas-Alarcos.

Avanzado ese primer proyecto, en uno de los largos chat que sosteníamos, Ernesto me invitó a compilar los trabajos que Piñera había publicado en el diario Revolución y en su suplemento cultural Lunes de Revolución. Yo, para ser honesta, no sabía la magnitud de la propuesta. Dije sí. Creo que Ernesto tampoco lo había sopesado en su justa dimensión. Era agosto de 2010, y lo único que este joven tenía claro era que si ese libro se hacía realidad debía llamarse Las palabras de El Escriba.

Las dudas comenzaron después de nuestra primera revisión bibliográfica ¿Sería posible reunir los trabajos de Piñera mientras Ernesto optaba por un Doctorado en Estados Unidos y yo hacía periodismo en La Habana? ¿Dónde hallar la colección completa de un periódico y un suplemento tan polémicos en la historia de Cuba? ¿A qué editorial le interesaría esa propuesta?

Ubicar las referencias, transcribir mucho más de cien materiales, cotejar y anotar cada uno de los artículos que ahora ponemos a su disposición fue solo el inicio de este ciclo de trabajo que nos tomó más de cuatro años. Cuando pensábamos que habíamos terminado, ubicamos notas y referencias que queríamos incluir desde nuestro primer acercamiento y las volvimos a transcribir, cotejar, anotar. Ernesto Fundora es incansable cuando de llegar al fondo de las cosas se trata. Y a su lado fungí como la voz terrenal, la de los plazos de entrega editorial, la de las fechas y cantidad de cuartillas.

Me arriesgo a decir que si Ediciones Unión, con la excepcional disposición de Olga Marta y Thelma Jiménez, no hubiesen aceptado este proyecto y logrado su inclusión en el plan editorial de 2014, Ernesto Fundora todavía estaría anotando esta edición. El Escriba ha sido una de nuestras más grandes obsesiones de estos años, la que nos ha unido y nos ha puesto en disputa, la que nos ha hecho soñar y aspirar a proyectos profesionales que antes quizás no nos atrevíamos a pensar.

Al final del largo camino, de la acuciosa y paciente investigación que emprendimos nos dimos cuenta de que nuestras dudas del comienzo eran en realidad la única posibilidad de gestar un proyecto como este que les presentamos. Las palabras de El Escriba. Artículos publicados en Revolución y Lunes de Revolución por Virgilio Piñera nace como libro gracias a nuestro empecinamiento en unir dos orillas. Miami y La Habana, Olvido y Recuerdo, Cerro y Santa Fe, Biblioteca Nacional José Martí y Biblioteca de la Universidad de Miami, múltiples dos orillas que hicieron posible esta historia, porque hicieron posible reunir un conjunto disperso de un lado y del otro, una época muy citada pero realmente poco conocida en la vida y la obra de Piñera. A nuestro lado estuvieron siempre de  manera incondicional la familia, nuestros amigos y amigas como Lillian Manzor, Norge Espinosa, Omar Valiño, Helen Hernández, Maggie Mateo y muchos otros que es imposible mencionar uno a uno.

Por eso Las palabras de El Escriba no solo cuentan la historia ideológica, política y cultural de una Cuba cambiante, ni la identificación y las esperanzas de Virgilio Piñera con el proceso revolucionario iniciado en 1959, también cuentan la historia de Ernesto y la mía, en estos últimos años.

Ahora que el libro deja de pertenecernos y se hace gente, sabremos si en realidad funcionó aquel plan de Virgilio Piñera de juntarnos a Ernesto y a mí. Esperamos que donde quiera que esté el escritor haya tenido la misma paciencia que Olga Marta, Thelma, Dania Pérez y Beatriz para esperar por estas páginas, por nuestra decisión de decir: sí, por fin, ahora están todas las palabras de El Escriba que deben estar, ahora debe comenzar a vivir. Ustedes tendrán la decisión final.

*Palabras leídas durante la primera presentación del libro, en marzo de 2015, sede nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, La Habana.

Reseñas sobre Las palabras de El Escriba (Unión, 2014)

-Carlos Espinosa, “Las escrituras de El Escriba”, Revista Cuba Encuentro, 4 de diciembre de 2015.

-Pedro Juan Gutiérrez, “Virgilio Piñera, periodista”, Blog de Pedro Juan Gutiérrez, 17 de diciembre de 2015.

-Rafael Toriz, “Virgilio ataca de nuevo”, Suplemento Perfil, 4 de octubre de 2015

-Norge Espinosa, “Virgilio Piñera: con la lengua desaforada de El Escriba”, Cuba Contemporánea, 25 de mayo de 2015.

-Madeleine Sautié, “Un Escriba en Revolución”, Granma, 12 de abril de 2015.

Publicado por Dainerys Machado

Nací en La Habana, en el cada vez más lejano año de 1986. En el 2009 me gradué de periodismo. Ejercí y viví la profesión durante años, hasta que un día me decidí a estudiar literatura. En agosto de 2014 comencé una nueva carrera, una nueva profesión, una nueva vida. Pero cargué siempre con mis libros de Virgilio Piñera y su “maldita circunstancia del agua por todas partes”. Soy cubana.

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