X-Men en una playa… en Cuba

X_enlaplaya_pinterest
Foto tomada de pinterest.com

Charles Xavier, uno de los mutantes más poderosos del mundo, pasó sus años de juventud en una playa en Cuba, con una guapa pelirroja idéntica a la agente Dana Scully, de Expedientes X (¿Nadie más ha notado el parecido entre las actrices Rose Byme y Guillian Anderson?). Eran los años setenta. La pelirroja Moira MacTaggert trabajaba ya como agente encubierta de la CIA. Así que, aunque aún no se ha desclasificado la información necesaria para saber qué hacían una agente de la CIA y el poderoso mutante en Cuba, se supone que en realidad trabajaban para el Gobierno de Castro. Es lógica esta complicidad porque el poderoso Magneto, en esos mismos años, intentó matar al presidente de Estados Unidos e inmediatamente después comenzó a militar como obrero del Sindicato de Metalúrgicos de Polonia.

La filiación comunista de estos “hombres nuevos” ha sido develada recientemente —sin tapujos ni cortapisas ni otros lugares comunes— en el estreno de X-Men Apocalipsis, y ha causado un enorme revuelo en las redes sociales. Ha provocado además que le sea retirado el carnet del Partido Republicano a connotados mutantes de quienes me abstengo de mencionar nombres.

“¿Si los comunistas tenían a todos los X-Men por qué no ganaron la guerra fría?”, me pregunta Xalbador en la butaca del cine. Yo que he sido de las juventudes comunistas y ahora además soy tu esposa, me veo en el sagrado deber de revelarte por fin la verdad: “En realidad los comunistas sí ganaron la guerra fría gracias a los X-Men, pero el mundo aún no está listo para comprender estas cosas”.

Pero volvamos a los años setenta, cuando Xavier y MacTaggert pasaban días enteros semidesnudos, y tirados al sol en una playa… en Cuba. Él mismo declaró lo bien que se la habían pasado, lo repitió al menos tres veces en el año 1983, período que ahora ha sido recreado en la más reciente entrega de esta saga, dirigida otra vez por  Bryan Singer. Incluso Xavier se decidió a devolverle la memoria sobre aquellos días de verano a su amante, gracias a lo que MacTaggert entendió, por fin, por qué tenía un hijo rumbero.

Espectadores del mundo, uníos. No os confundáis. Este filme no es en rigor una precuela ni una post cuela. En todo caso una viruela. Por eso es tan difícil “contarlo”. En realidad es un pretexto para que los frikies gastemos dinero en el cine en 3D y para hacer el mayor anuncio de la historia moderna: ¡La próxima película de los X-Men se grabará en una playa… en Cuba! Recreará los años en que Xavier conoció a su amante agente de la CIA, que en realidad era agente de Castro, y se enfocará sobre todo el día en que se decidieron a hacer del mundo un lugar más justo, un lugar cien por ciento comunista.

La próxima grabación de X-Men se sumará a la lista de películas como Papa, Rápido y Furioso, Chanel No. 5, y otras producciones internacionales que han comenzado a asumir a Cuba como su escenario predilecto, todo en las últimas horas.

Es importante aclarar que esta película de X-Men no trae nada. Excepto por la música, los efectos especiales. Bueno, básicamente como las anteriores, o un poco menos que las anteriores, porque Wolverine no sale desnudo de la cámara donde lo estaban “armando”, sino con un short que le llega por las rodillas. Además con sus dos horas y 27 minutos de duración está claro que solo es apta para ser vista por otros X-Men y X-Women, los únicos capaces de aguantar tanto tiempo sin ir al baño.

¿Por qué han sido las mejores dos horas y 27 minutos cinematográficos de mi vida? No lo sé. Quizás por las filiaciones que comparto con la tribu, quizás por la nostalgia que compartimos los  mutantes y yo por Cuba, o por la revelación que por fin pude hacerle a Xalbador. ¡Qué vivan los X-Men! ¡Y, claro, las X-Women!

Publicado por Dainerys Machado

Nací en La Habana, en el cada vez más lejano año de 1986. En el 2009 me gradué de periodismo. Ejercí y viví la profesión durante años, hasta que un día me decidí a estudiar literatura. En agosto de 2014 comencé una nueva carrera, una nueva profesión, una nueva vida. Pero cargué siempre con mis libros de Virgilio Piñera y su “maldita circunstancia del agua por todas partes”. Soy cubana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: