Mis amigas y el feminismo

Nadie dijo que iba a ser fácil desatarse de viejas costumbres. Nadie dijo que iba a ser agradable el aprendizaje. Ni que llegaría de inmediato la comprensión del abuso y los prejuicios ocultos en frases tan naturalizadas como “él/ella no parece homosexual” o “yo te ayudo con las tareas de la casa, mi amor”. NadieSigue leyendo «Mis amigas y el feminismo»