43 veces La Habana

La salida de Cuernavaca hacia las playas de Oaxaca fue a las 4 de la mañana. La idea era cruzar el Estado de Guerrero de noche. El alba debía sorprendernos en su extremo turístico, en los predios de Acapulco o en alguna carretera de nombre comercial y menos politizado. Iguala lucía más peligrosa que nunca.Sigue leyendo «43 veces La Habana»