Reflexiones al ritmo del Capitalismo

I Me compré un caleidoscopio. Fue como regresar a la infancia. Obtuve un pedazo de nostalgia intacto. Cuando una ciudad no te deja hacer amigos, cuando una ciudad no te deja abrazar a tus viejos amigos todas las semanas, necesitas, al menos, un caleidoscopio. Gastas dinero en un tubo plástico, lleno de piedras de colores,Sigue leyendo «Reflexiones al ritmo del Capitalismo»